Pasar de bloquear únicamente los rayos ultravioletas (UV) a también proteger el daño biológico que estos provocan en la piel. A partir de esta idea, científicos del Laboratorio de Fotobiología Dermatológica de la Universidad de Málaga, en colaboración con ‘Cantabria Labs España’, han llevado a cabo un estudio en el que, por primera vez, han demostrado cómo un extracto natural -el Aspalathus linearis, la planta del té rooibos- podría mejorar la eficacia de los protectores solares tradicionales, potenciando su capacidad de absorción, aumentando sus niveles antioxidantes y protegiendo los riesgos de la radiación durante más tiempo.