En una entrevista de largo alcance publicada en Brain Medicine, la Dra. Mary L. Phillips, titular de la Cátedra Pittsburgh Foundation-Emmerling en Trastornos Psicóticos y Profesora Distinguida de Psiquiatría en la Universidad de Pittsburgh, recorre una carrera edificada sobre una convicción obstinada: que las tormentas emocionales del trastorno bipolar dejan huellas rastreables en la circuitería neuronal, y que esas huellas pueden leerse antes de que la tormenta llegue. Elegida miembro de la Academia Nacional de Medicina en 2024 y galardonada con la Medalla de Oro de la Sociedad de Psiquiatría Biológica ese mismo año, la Dra. Phillips reflexiona sobre los mentores que la forjaron, su agenda traslacional para desarrollar biomarcadores a nivel de circuitos que identifiquen a jóvenes en riesgo, y la frustración que la impulsó de la observación clínica hacia la psiquiatría de precisión. También revela que su mayor miedo es el aburrimiento, su mayor extravagancia un Ford Thunderbird rojo de 2003, y que su filosofía cabe en siete palabras: metas y caminos, nunca confundas los dos.