Durante el ciclo menstrual, cuando los niveles de la hormona progesterona son más altos, se generan patrones de actividad cerebral que hacen más difícil diferenciar entre situaciones emocionales fáciles y difíciles. Esto también comporta un estado de ánimo más bajo que afecta al bienestar emocional de las mujeres, según un estudio publicado en la revista Psychological Medicine, de la Cambridge University Press, y dirigido por el profesor Macià Buades, de la Facultad de Psicología y el Instituto de Neurociencias de la Universidad de Barcelona (UBneuro).