image: Researcher Alisson Luiz da Rocha in the laboratory: protocol with animals provides important information on exaggerated physical exercise in humans
Credit: Alisson Luiz da Rocha/Universidade de Michigan
El exceso de ejercicio físico no solo afecta los músculos, sino que también puede alterar la química del cerebro. Un nuevo estudio publicado en la revista Neuroscience reveló que los entrenamientos extenuantes, sin el descanso adecuado, modifican la regulación de la dopamina en el hipocampo, una región cerebral estrechamente relacionada con la memoria y la regulación de las emociones.
Al observar ratones sometidos a una rutina de ejercicios intensos, investigadores brasileños detectaron que los niveles de dopamina —un neurotransmisor esencial para mantenernos alertas y motivados— permanecían elevados precisamente cuando los animales deberían estar descansando. Si este mismo mecanismo se confirma en seres humanos, el descubrimiento podría ayudar a explicar por qué los atletas que entrenan en exceso suelen padecer ansiedad, insomnio y fatiga crónica, poniendo de relieve la importancia biológica del descanso para el rendimiento físico y la salud mental.
“Nuestros hallazgos demuestran que el exceso de ejercicio físico no solo afecta el músculo esquelético, sino que también tiene un impacto considerable en el cerebro”, afirma Alisson Luiz da Rocha, primer autor del estudio, realizado como parte de su doctorado en la Escuela de Educación Física y Deporte de Ribeirão Preto de la Universidad de São Paulo (EEFERP-USP), en Brasil, con una beca de la FAPESP. Según el investigador, los datos refuerzan la idea de que la actividad física actúa de manera directa y profunda sobre el sistema nervioso central, con efectos que van mucho más allá del simple desarrollo de masa muscular.
Simulación del overtraining
Para comprender esta dinámica, los científicos dividieron a los ratones en dos grupos principales. El primero fue sometido a una prueba de esfuerzo agudo, corriendo en una cinta hasta el agotamiento. Por su parte, el segundo grupo reprodujo la exigente rutina de los atletas de alto rendimiento que padecen el síndrome de overtraining, caracterizado por una disminución del rendimiento y del apetito, fatiga crónica, dolor muscular, aumento de las lesiones y alteraciones del sistema inmunitario y del metabolismo (lea más en: agencia.fapesp.br/55220).
En este segundo grupo, los roedores entrenaron durante ocho semanas con cargas progresivamente más intensas, hasta llegar a dos sesiones diarias separadas por apenas cuatro horas de recuperación en la última semana. Posteriormente, los investigadores analizaron el hipocampo de los animales y midieron los niveles de dopamina, serotonina y proteínas involucradas en la producción de estos neurotransmisores, como la tirosina hidroxilasa (TyrH) y el transportador vesicular de monoaminas 2 (VMAT2).
Los resultados demostraron que, durante el ejercicio agudo, los niveles de dopamina aumentaron inmediatamente después de finalizar la carrera. Sin embargo, el hallazgo más relevante se produjo en el grupo sometido al entrenamiento crónico: los niveles de dopamina y de la enzima TyrH, responsable de su síntesis, permanecían elevados 48 horas después de la prueba de rendimiento, durante la fase de reposo de los ratones.
Según el coordinador del estudio, el profesor de la EEFERP-USP Adelino Sanchez Ramos da Silva, si se producen alteraciones similares en los seres humanos, estas podrían contribuir a comprender las posibles relaciones entre el entrenamiento excesivo, la regulación cerebral y los trastornos del sueño.
Cabe destacar, sin embargo, que el estudio no evaluó el sueño, el estado de alerta ni la ansiedad. La relación entre los hallazgos observados en los ratones y estos síntomas en los seres humanos podrá investigarse en futuros estudios.
El papel de la dopamina
Los autores destacan que la dopamina no es una sustancia biológicamente perjudicial, ya que resulta fundamental para experimentar sensaciones de placer y mantenernos despiertos en los momentos adecuados. El verdadero problema, como señala Rocha, es el desequilibrio que se produce cuando sus niveles aumentan a la hora de dormir, además de la desproporción que se genera con respecto a otros neurotransmisores. Curiosamente, la investigación no encontró diferencias significativas en los niveles de serotonina de los animales, lo que contradice una antigua hipótesis según la cual esta sustancia, por sí sola, sería la principal responsable de la fatiga excesiva.
Aunque la relación directa con el sueño y la ansiedad en los seres humanos todavía deberá evaluarse en futuros ensayos, el mensaje principal es claro. Para evitar la pérdida de rendimiento, los dolores crónicos y las alteraciones del sistema inmunitario, es indispensable respetar los tiempos de recuperación del organismo. Tanto para los atletas profesionales como para los aficionados, los beneficios del ejercicio pueden perderse si la actividad física no va acompañada de un descanso adecuado y orientación especializada.
Parte de la investigación se llevó a cabo durante el posdoctorado de Rocha en la Facultad de Ciencias Aplicadas (FCA) de la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp), en Limeira, con una estancia de investigación en la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, donde actualmente trabaja como investigador. El grupo también recibió financiamiento mediante un Proyecto Temático coordinado por Silva, además de becas posdoctorales para Ana Paula Pinto y de doctorado directo para João Pedro Floriano, ambos de la EEFERP-USP.
El grupo trabaja ahora en un nuevo proyecto, en colaboración internacional, para investigar qué sistemas biológicos manifiestan las primeras señales de desviación respecto de las adaptaciones beneficiosas esperadas del ejercicio físico.
El artículo Excessive training alters hippocampal tyrosine hydroxylase and dopamine homeostasis in mice puede leerse en: ibroneuroscience.org/article/S0306-4522(26)00535-X/.
Journal
Neuroscience
Article Title
Excessive training alters hippocampal tyrosine hydroxylase and dopamine homeostasis in mice
Article Publication Date
4-Aug-2026